EL AUTOENGAÑO EN LA SALUD

Escribo este breve texto con la finalidad de convertirlo en un axioma para temas futuros, para que quede como un punto de referencia a la hora de ofrecer soluciones o alternativas a la gente y de que todos tomen mis consejos y sugerencias como lo que deben ser, como pequeñas gotitas en un mar de decisiones, actuaciones y cambios personales para cada un@, para cada persona.

Cualquier sugerencia que yo, lo mismo que cualquier otro, pueda haceros nunca podrá ser más que una sugerencia, y esto tiene varios significados, el primero es que porque yo pueda decir: “prueba a tomar este alimento” o “deja de tomar tal otro”, el hacerlo no podrá pasar de ser una sugerencia ajena, que tú, que cualquiera, puede coger para después tomar la decisión de hacer, y es que la decisión, actuación y cambio que cada uno haga son personales de cada uno, y es que lo mismo que yo no seré el responsable de lo que tú puedas hacer, también lo que tú haces es tomar la acción de hacerte responsable de tus actos y de tomar consciencia de que solo tú mismo puedes cambiar tu vida, ni yo, ni el médico, ni la administración pública tienen esa potestad ni esa capacidad, del mismo modo que si decidimos hacer caso al pie de la letra a otra persona, llámese médico o funcionario, les estamos dando el poder de decidir sobre nosotros, lo que es un error. Somos los dueños únicos y absolutos de nuestras decisiones y nuestros actos. El segundo significado es que el tomar la decisión de hacer caso de una sugerencia no implicará mucho más allá de un pequeño cambio, es decir, porque porque dejemos de comer alimentos enlatados o de freir los alimentos no va a cambiar nuestra vida, puede cambiar un poco, pero solo eso.

Cambiar nuestra vida, modificar nuestros hábitos no solo no es algo que se hace (por lo general) de un día para otro sino que no basta con un pequeño cambio, cosa que, por otra parte, pienso que es estupenda,por supuesto, porque siempre se debe empezar por ahí, por pequeños cambios, pero hace falta tener un plan mucho más ambicioso, es necesario modificar muchos hábitos, muchos pequeños detalles y, más importante, nuestra propia consciencia y nuestro comportamiento, para que algo cambie de verdad en nosotros, si queremos dejar de ser diabéticos o queremos corregir nuestra tensión no se hace porque decidamos dejar de tomar azúcar en el desayuno o pasar a tomar café descafeinado, hace falta mucho más.

Aclarado ésto, lo resumiré en lo siguiente:

1 – NOSOTROS SOMOS LOS ÚNICOS RESPONSABLES DE NUESTRAS ACCIONES

2 – NOSOTROS TENEMOS EL PODER DE TOMAR NUESTRAS DECISIONES, Y SI LE DAMOS A OTROS ESE PODER ESTAREMOS EQUIVOCÁNDONOS y

3 – CAMBIAR HÁBITOS O NUESTRA VIDA SE HACE PASO A PASO PERO NO ES SUFICIENTE CON UN SOLO PEQUEÑO PASO SINO QUE NECESITAREMOS UN MONTÓN DE PASOS PARA HACER CAMINO Y ALCANZAR NUESTROS OBJETIVOS

Con todo esto quiero decir que nadie vaya a creer que porque decida tomar canela para controlar su diabetes o curarse una cistitis a base de arándanos rojos con eso ya está todo arreglado, en el caso de una diabetes sería necesario una actitud completa de cambiar todos los hábitos alimentarios y de ser estricto y tomarse en serio una cambio en la vida, y en el caso de una cistitis, no diré que no puedas curarla hinchándote de beber zumo de arándanos, pero también sería necesario preguntarse porqué sufriste esa cistitis y aprender algunos hábitos que eviten el que puedas volver a sufrir una recaida o a prevenirla.

Confío en que esta explicación no caiga en saco roto porque realmente la alimentación puede cambiar nuestras vidas pero el aprender a saberlo no consiste en decirse: eh! Vamos a hacer lo que diga Gonzalo!, no es ese el camino, el camino incluye seguir un sistema de prueba y ensayo y de observación para decirse uno mismo: es verdad, esto me ayuda, o, al contrario, éste no es el camino correcto, y también de habituación, para convertir en hábito ese pequeño cambio que decidamos tomar. Yo estoy dispuesto a hacer mil sugerencias y aportar lo que sepa y aprenda, pero no soy yo el maestro, el maestro está dentro de cada uno de nosotros, aprendamos de nuestra experiencia y de nuestra observación. Un fuerte abrazo.

NOTA: también debemos ser un poco más incrédulos con los alimentos que nos venden, hay demasiada publicidad engañosa, leer que un producto es “sin azúcar”, “rico en fibra” o “bajo en colesterol” no es algo que vaya a resolver nuestras vidas, y por lo general suele conllevar otros problemas añadidos por detrás que muchas veces no sabemos y que debemos aprender a conocer.

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