porqué es importante aprender más sobre alimentación saludable – estadisticamente hablando

Viendo un video sobre Hans Rosling, estadista y médico sueco (recomiendo que echen un vistazo a sus charlas porque están pensadas para que tomemos más consciencia del mundo en que vivimos: don´t panic, la lavadora mágica, nuevas percepciones acerca de la pobreza, etc), llegué a la evidente conclusión de que para poder concienciar y demostrar a la gente la importancia de aprender a comer y llevar una alimentación más sana la estadística sería un recurso realmente importante, y es por ello que quiero recurrir a este artículo para intentar demostrar que existe un problema, que esa pirámide poblacional por la que todos están tan preocupados está a punto de volver a cambiar y de que, si no cambiamos nuestra forma de pensar realmente, dentro de menos de 50 años se podrá vivir muy bien, pero que muy bien, en este planeta, porque la población habrá mermado de un modo tan sorprendente que ya habrá sitio para los que sigan vivos, solo que esos que sigan vivos serán sola y exclusivamente los que hayan sido capaces de llevar una vida saludable. Veámoslo….

Los puntos a tratar:

  • Hans Rosling plantea que para 2050 la población mundial ascenderá hasta unos once billones de habitantes antes de estancarse, y que ése será el punto de inflexión a partir del cual la población irá reduciéndose hasta alcanzar un nivel más o menos estable, digamos que lineal.
  • La gran preocupación en la actualidad se centra en que la cantidad de nacimientos hoy día ya es menor que la cantidad de muertes, esta situación supone que en los años venideros la población anciana será mayor que la población joven, o dicho de otro modo, que mientras el rango de edad mayoritario de población rondaba entre los 25 y los 29 años en 2001, en 2015, ese rango mayoritario se encuentra entre los 35 y 44 años, es decir que la población tiende a envejecer.

Poblacion España 2015

  • Para más inri, la falta de puestos de trabajo en España ha creado un nuevo e importante conflicto generacional: la gente joven tiende a irse al extranjero, la población jubilada se equipara ya a la población trabajadora, lo que supone que el capital generado para que la población trabajadora pague las pensiones de los jubilados se hace cada vez menor y más difícil de hacer sostenible dicha situación, por si fuera poco el gobierno peca utilizando ese capital que debiera ser sagrado, intocable, reduciendo lo que dan en llamar la “bolsa de las pensiones”, pero eso es otra historia…

Y sin embargo mis observaciones me llevan por otros derroteros de lo más significativos….

  • A pesar del continuo aumento de la esperanza de vida, y en especial en España donde según todos los estudios ronda por los 81 años y sigue creciendo, sin embargo va creciendo en la misma línea (no quisiera usar ese término de “exponencial”) el número de enfermedades que llamaré “de nueva generación”, enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o el ELA, o enfermedades asociadas a la edad (¿??) como son el Parkinson, Alzheimer, etc, aparte del creciente número de alergias a nivel de toda la población o lo común que se nos hace ya el tener tensión, colesterol o azúcar altos, a toda esta situación actual se le asigna un término de lo más peculiar conocido como el de “enfermos verticales”, es decir, toda esa población que sin estar en cama (enfermos horizontales) no se pueden considerar exactamente sanos y depende en mayor o menor medida de una o varias pastillitas para seguir funcionando en el día a día. Hago mención a esto porque lo considero una causa que debe provocar el recortar la esperanza de vida. ¿de verdad nos creemos que por tomar pastillas vamos a vivir más años? Quien se lo crea es que está mal de la cabeza.
  • Haciendo una comparación con el experimento citado en un post anterior acerca de los gatos de Pottenger, y haciendo una extrapolación de los síntomas aparecidos en las últimas generaciones de gatos, podemos observar como hoy día se dan cada vez más casos de futuras madres con problemas de fertilidad, niños cada vez con más alergias, problemas respiratorios o con patología de piel como dermatitis atópica u otras, así como el uso cada vez más frecuente de ortodoncias. Todos estos datos, que podemos comparar con el crecimiento de clínicas dentales y de fertilidad o el aumento de recetas de antihistamínicos, por poner algunos ejemplos, son exactamente iguales a los observados en el experimento de Pottenger, tanto que casi da miedo, tanto que cabe pensar que cada vez será más improbable una próxima generación.
  • Por último ya se van generando informes y alertas acerca de cómo ese incesante crecimiento de la esperanza de vida parece haber llegado a su fín, hay científicos que lo atribuyen en gran medida a nuevas generaciones obesas, pero para muestra un botón: “en su día también advertía la Organización Mundial de la Salud. Margaret Chan, directora general de la organización, fue tajante al afirmar quela generación actual “podría ser la primera en mucho tiempo en tener una esperanza de vida menor que sus padres”. La Escuela de Sanidad Pública de Harvard lo demostraba en el último estudio que publicaron el septiembre de 2010. Estuvieron 20 años recogiendo datos para llegar a la conclusión de que “el sobrepeso a mediana edad puede reducir en un 79% la posibilidad de tener una vida larga y sana”.
  • Yo, sin embargo no necesito irme tan lejos para saber que esta realidad está asociada a la pésima combinación de administración irresponsable (en lo que a educación para la alimentación se refiere), permisividad a la industria alimentaria, falta de conocimiento social sobre este campo, tratamientos agresivos sobre las verduras, los animales de cría y la elaboración de alimentos elaborados (llámese abuso de plaguicidas, antibióticos, tratamientos industriales y químicos, etc.) y economía restrictiva, que nos hace comprar los alimentos en base a su precio, no a su calidad.

 

Conclusión de todo esto: si no nos aplicamos el cuento, si no empezamos a educarnos, y no solo en alimentación, también en conciencia social y medioambiental, si no empezamos a cambiar nuestra escala de valores, y si no somos más críticos sobre los alimentos que compramos a la hora de ir al mercado o al supermercado, los resultados tal vez no los suframos demasiado nosotros, pero ¿y nuestros hijos e hijas?¿realmente tendrán oportunidad de participar en este tablero de juego?, el futuro está más cerca de lo que parece.

Las razones que atribuyen al aumento de la esperanza y de la calidad de vida, al menos en lo que respecta al mundo en que nosotros tenemos la fortuna de vivir, las suelen centrar en los avances médicos y tecnológicos, en la democracia, en el crecimiento agrícola y ganadero en todo el planeta, en la globalización, como dato de referencia acerca de las cinco cosas más necesarias en cualquier lugar del planeta según la OMS: si se eliminaran lo que consideran los cinco principales factores de riesgo para la salud, que son: la malnutrición infantil, el sexo no seguro, la falta de agua potable y saneamiento, el consumo de alcohol y la tensión alta, se lograría aumentar la esperanza de vida con facilidad.
¿puedes decir que donde vives se han eliminado esos cinco  puntos? Pero ¿crees que es suficiente con esos cinco puntos o agregarías algo más?

Por mi parte opino que el recuperar una alimentación más sana y consciente ya permite lograr un avance muy importante, sumado a los puntos antes citados, que tampoco son ninguna tontería. Ahora tú decides qué camino quieres seguir. En mi caso, como suelo decir a quienes me escuchan hablar sobre alimentación: yo siempre gano: si me escuchas y quieres cuidar de tu alimentación, de tu cuerpo y de tu mente, porque yo me sentiré satisfecho, por lo que haya podido aportar, y si no lo haces y acabas enfermo, bueno, en la farmacia estaré esperando para venderte las pastillas que el médico te recetó, y ganando dinero.

Eso es lo más triste, gano más dinero por la gente enferma que por la sana, aunque la salud de verdad me da mucha más satisfacción, de modo que lo que necesito es encontrar una manera de conseguir que, logrando que la gente esté sana y permanezca así, yo pueda vivir con desahogo, sería todo un logro.

Notas  y estadísticas interesantes para que saques tus propias conclusiones:

evolucion-piramide-poblacional-españa

Uno de los primeros estudios que pronosticaban un posible descenso en la esperanza de vida fue el publicado en el ‘New England Journal of Medicine’ en 2005. Apuntaba como causa del descenso de la esperanza de vida la epidemia de obesidad entre niños, lo que provocaría una reducción de entre 4 y 9 meses en la esperanza de vida.

Según otro informe la media puede variar enormemente según la situación social. “Entre los más ricos y los más pobres de una misma ciudad puede haber una diferencia en la esperanza de vida de 20 años”, alertan los expertos que  nos invitan a reflexionar ante tales situaciones.
Estas diferencias se extrapolan a niveles mayores. Diferencias abismales y aterradoras entre países ricos y pobres. En Japón, la esperanza de vida llega a los 82,6 años, y en Mozambique, tan sólo hasta los 42,1.

Nota final:pPoblación total en España a Julio de 2016 según censo del INE: 46.468.102 habitantes

EL SINSENTIDO DE LA SANIDAD y la fortuna de dinero que se podrían ahorrar si realmente quisieran…

Hay artículos que, cuando lo pienso, se escriben más por rellenar que por aportar algo nuevo, y éste es el caso de uno de ellos, ¿porqué? Pues porque cuando se habla de este tipo de cosas es como gritar al viento, echar en saco roto o hablar con las paredes, que son sinónimo todos ellos de perder el tiempo.
La cosa es así de obvia: hemos creado un sistema industrial pensado para satisfacer unas necesidades creadas por esta sociedad, creadas por todos nosotros, y entre esas necesidades encontramos la de disponer de “alimentos” de forma rápida, lo más rápida y sencillamente posible.
Desde comidas preparadas, como pizzas, platos precongelados u otra infinidad de cosas, hasta establecimientos de comida rápida y entrega inmediata o a domicilio. Pero sabemos que ese tipo de comida, por sus ingredientes y aditivos, por su forma de elaboración y conservación, o por su forma de preparación, rara vez son saludables. En el asunto de los ingredientes es ya norma que la propia autoridad sanitaria de la administración pública autorice el uso de azúcar, sal o harinas refinadas, que exija la pasteurización de los alimentos para su conservación y que las industrias utilicen conservantes y sistemas artificiales de conservación autorizados que tampoco podrán presumir de saludables.
Sabemos que no son los mejores alimentos pero es lo que encontramos, lo que la industria nos ofrece. Encontrar otros alimentos de mayor calidad por lo general supone tener que ir a establecimientos más especializados, por lo general escasos y caros, o el querer consumir alimentos naturales y frescos las más de las veces supone un esfuerzo y un tiempo que no tenemos o no queremos dedicar. ¿es mentira?
Pero lo realmente preocupante no es que nosotros seamos tan estúpidos como para no querer preocuparnos de nuestra alimentación, lo que debiera preocuparnos de verdad es esa confraternización consentida de la administración con la industria alimentaria y con la farmacéutica. Para muestra un botón: http://www.migueljara.com/2010/02/16/una-maquina-para-inventar-enfermedades/
Durante los últimos años se ha publicado mucho sobre el fenómeno que los ingleses llaman tráfico de enfermedades. El concepto de enfermedad va estirándose todo lo posible para abarcar a la mayor cantidad de personas que sean catalogadas como “enfermas”, aunque no lo estén, claro. El objetivo es que todo el mundo esté medicado para algo. El escritor Mike Adams ha desarrollado un invento por el que cualquier persona puede crear su propia enfermedad mental. Con ello trata de poner en evidencia los enormes intereses creados que hay en torno a determinadas enfermedades que no lo son y que sólo existen como excusa para vender más fármacos. Adams ha denominado a su invento La máquina de crear enfermedades.
Ésta consiste en un programa que coge al azar un grupo de síntomas que suelen darse en persona con patologías psiquiátricas y genera extraordinarios diagnósticos -inventados, claro- pero cuya gracia -o falta de ella- está en que suelen asemejarse a denominaciones de enfermedades mentales que podemos encontrar en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales que, publicado por la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, es más conocido como DSM-IV. Este manual es la “Biblia” de la psiquiatría y en la actual versión, la cuarta, ofrece un catálogo de más de 800 enfermedades mentales (en breve renovará su contenido y se auguran numerosas nuevas patologías que sumarán más de 1.000 diagnósticos diferentes).
Aquí tan solo hablo del modo en que funciona este sistema burocrático-administrativo que nos atrapa, nos controla y nos castiga, y eso sin meterse siquiera en intereses creados y en negocios sucios de los que no se puede hablar por falta de pruebas (que no de evidencias).
Pero la cuestión es así de sencilla: cuando a la administración le interesa algo basta con que pongan, perdón, IMPONGAN una norma y ya estaremos todos perdiendo el culo para cumplirla bajo pena de multa y castigo. ¿unos pocos ejemplos?, ahí va eso: Seguridad vial: nos obligan a llevar un par de triángulos HOMOLOGADOS y un chaleco reflectante, Dios mío ¿cómo pudimos vivir antes sin eso en los vehículos?, me pregunto quién se enriqueció en base a esa norma ¿tal vez el mismo que tuvo que cambiar todas las señales de velocidad de 120 a 110 para volver a cambiarlas antes de un año a 120 otra vez?; tabaco: norma de separar en bares y restaurantes zonas de fumadores y no fumadores, para obligar en menos de dos años a que todas estas instalaciones y otras muchas se prohibiera el fumar. No nos confundamos, no digo que las ideas sean malas, aunque si represivas, lo que pasa es que deciden cosas “por el bien de los ciudadanos” pero parecen más campañas de imagen que verdaderos proyectos de prevención. Y sin embargo aún nadie ha propuesto que se enseñe a comer de manera saludable en las escuelas ni se han prohibido muchos productos o tratamientos en la industria alimentaria, cuando el solo eliminar determinados productos o enseñar ciertas normas de alimentación podría reducir posiblemente la mitad de las enfermedades hospitalarias, porque todos sabemos que obesidad, colesterol, diabetes, hipertensión (como las más representativas) y otro montón de enfermedades están directamente relacionadas con la alimentación.
¡vamos a ver! Seriedad, nos dicen lo que tenemos que hacer, mejor dicho, nos imponen lo que debemos hacer para determinadas cosas pero les da igual si nos matamos en otras?, o sea, que yo no tengo derecho a matarme por no llevar el cinturón de seguridad si no quiero pero si tengo derecho a comer azúcar hasta morirme. ¿Que me va a costar más trabajo morirme de consumir azúcar?, ah!, bueno, si es por eso no pasa nada, pero ¿saben un dato curioso? Los tratamientos de cáncer (también relacionado en gran medida con la alimentación) o las operaciones de miocardio en gente con arteriosclerosis y problemas cardíacos (también relacionados con la alimentación) creo que son muchos más que lo que se pueden gastar en accidentes de tráfico, pero no un poco más, sino muuuuuucho más, y claro, me dirán que eso es porque ya se preocupan de que no nos matemos conduciendo. Pues ya de paso igual podrían invertir en que tampoco nos muriésemos de infarto ni de cáncer, pero no tratando cuando ya no tiene remedio, sino previniendo también, para que eso no ocurra.
Y ahí queda eso.

Alimentación para dolencias asociadas al embarazo (1ªparte?)

Antes que nada deseo remarcar una cosa que procuraré escribir a partir de ahora en mis textos: cuando se habla de un determinado estado, llámese embarazo, se puede hablar de alimentación como:

A) la dieta más adecuada para llevar una alimentación saludable tanto para la madre como para el feto o bien se puede considerar la alimentación como
B) un recurso adicional para ayudar a la madre a superar determinados problemas que pueden ocurrir durante el embarazo.

Estas dos situaciones no son lo mismo, una es algo así como la alimentación básica la otra sería más como la alimentación terapéutica, es decir, orientada a la curación de una dolencia.
Situaciones como este doble rasero de valorar la alimentación se presentan para muy diversas situaciones, no es lo mismo una dieta de mantenimiento para un diabético que una dieta para un diabético cuyo objetivo sea tratar esa dolencia.

Una vez aclarado esto solo queda decir que mi objetivo será siempre el segundo, es decir, el de buscar respuestas a una dolencia o enfermedad para tratarla desde la alimentación.

A lo largo del embarazo es frecuente que sucedan toda una serie de cambios fisiológicos en la madre que pueden llevarla a sufrir las más variadas dolencias, desde las típicas náuseas matutinas hasta la frecuentísima anemia, pasando por infecciones urinarias o vaginales, diabetes gestacional, preeclampsia (hipertensión durante el embarazo), varices, etc, o también se deben valorar situaciones que puedan provocar futuras alteraciones en el bebé, tales como la espina bífida, el síndrome de Down, etc.

Algunas de estas situaciones pueden ser enfrentadas de una forma natural y fácil de llevar gracias a la alimentación o al recurso frecuente de remedios naturales.

El más frecuente e indeseable para todas las madres y especialmente primerizas son las dichosas náuseas matutinas, hoy día existen algunos medicamentos y preparados de herboristería destinados a este fín, la principal característica de casi todos ellos: caros, muy caros, y en el caso de uno de ellos lo único que han hecho ha sido recurrir al típico remedio de toda la vida, una raiz que podemos encontrar en muchos hipermercados y algunos mercados, el jengibre, en infusión o añadido rallado a los alimentos, el jengibre lo podemos encontrar también en caramelos y galletas, y de hecho uno de los remedios caseros para la náuseas es la de desayunar pan o galletas sin levantarse de la cama, al parecer ello ayuda a que el estómago se asiente en ayunas, pues si es un par de galletas de jengibre, supongo que aún mejor. (no prometo milagros pero seguro que la mejoría se notará)

El caso de la anemia es una de las características que llevó a que se estudiaran suplementos vitamínicos especialmente pensados para mujeres embarazadas, ya que se comprobó la importancia del hierro, y posteriormente se vió la necesidad del ácido fólico para evitar algunas deformaciones en el feto, así se llegaron a ver hasta un total de 4 o 5 sustancias, entre vitaminas y minerales, de especial necesidad en la madre embarazada. Sin duda estos suplementos son la forma más sencilla de aportar todos esos suplementos de golpe, lo que resulta cómodo, sin quebraderos de cabeza y, vistos los resultados, me atrevería a decir que hasta baratos, a pesar de lo que cuestan; de todos modos siempre cabe la opción de una buena alimentación que asegure el aporte de estos suplementos en la dieta diaria. Es por ello que al menos desee hablar de los elementos más básicos en este campo, comenzando por el hierro.tripa irene 2

Hierro
El hierro es, junto con el ácido fólico y detrás de éste, el nutriente que mayores requerimientos presenta en la gestación. Hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de anemias y que los tres elementos más importantes para ayudar a tratarlas son el hierro, el ácido fólico y también la vitamina B12.
Combinar los alimentos ricos en hierro con vitamina C aumenta la absorción del hierro.
Fuentes de hierro: Carne de ternera, visceras, sardinas, yema de huevo, fruta seca (especialmente los higos, las ciruelas y los albaricoques), almendras, levadura de cerveza, cacao, pan integral, germinados, remolacha, brécol, verduras de hoja verde y algas. Hay preparados elaborados con muchas hierbas y frutas, como el floradix, que es una maravilla, sin derivados de origen animal.
Uno de los inconvenientes del hierro suele ser que provoca estreñimiento, de modo que hace necesario el combinarlo con alimentos ricos en fibra para garantizar un buen tránsito.
Ácido fólico
El elevado crecimiento que conlleva el desarrollo fetal exige un gran suplemento de esta vitamina para la síntesis de ADN y su consumo previene de malformaciones en el bebé (espina bífida).
Fuentes de ácido fólico: se encuentra en casi todos los alimentos independientemente de su procedencia, animal o vegetal. Los alimentos más ricos en ácido fólico son: levadura de cerveza, verdura de hoja oscura (acelgas, y escarola), legumbres, cereales integrales y germinados, ostras, salmón, mejillones, fresas y fresones, avellanas y almendras. También en carnes e hígado.
De modo que si queremos garantizar un buen suministro de estos dos elementos debemos recurrir sobre todo a la carne o sus vísceras (hígado especialmente) o podemos recurrir a la levadura de cerveza, todos esos alimentos, además, cuentan con cantidades suficientes de vitamina B12.
Un detalle de interés es que un excesivo cocinado provoca la pérdida tanto del ácido fólico como de la vitamina B12, y ya que hablo de cocinado, el uso de utensilios de hierro colado para cocinar también aporta un suplemento extra de hierro en nuestros alimentos, liberado de los mismos recipientes.
Yodo
Es otro mineral habitualmente prescrito por el médico, su función: ayuda a que los órganos del feto, en especial el cerebro, maduren y crezcan adecuadamente.
La mejores fuentes de yodo son las de origen marino: pescados, crustáceos y algas. Tampoco sabría si recomendar la sal yodada, ya que pienso que la sal marina ya lleva yodo además de un montón de oligoelementos.

Si nos planteamos el caso de infecciones urinarias, que pueden suceder con cierta frecuencia en algunas embarazadas, lo más fastidioso es tener que recurrir al uso de antibióticos, especialmente si nuestro objetivo es el de evitar el uso de medicamentos durante el embarazo, en tales casos tenemos varias opciones, la primera, sin duda, es prevenir, lo que se hace disfrutando del consumo más o menos frecuente de arándanos o de zumo de arándano, una baya que evita el que las bacterias puedan fijarse a la vagina. A todo esto añadir una buena cantidad de líquido a beber todos los días y otra buena cantidad de vitamina C, ya sea a base de cítricos (limón, kiwi, naranjas, en general todas las frutas y verduras contienen vitamina C, pero los cítricos son los más ricos en ella) o con algún suplemento. Si el caso es que ya tenemos la infección siempre podremos probar tomando ajo crudo o en bebida caliente, y añadir a nuestra dieta yogur natural, que alivia los síntomas y previene ante recaidas. Incluso hay quienes lo aplican directamente abajo en vez de ingerirlo.
Para el caso de la diabetes gestacional tal vez sí que sea un buena opción las propuestas de Weston Price, un dentista americano ya fallecido desde cuya fundación proclaman las bondades de las grasas animales (mantequilla, manteca, tocino, etc), recomendando la eliminación de alimentos elaborados, generalmente ricos en las criticadas grasas trans (y con razón), pero creo que se pasan un poco con su idea del consumo de grasas, la cuestión es que para el caso de una mujer embarazada consumir grasas animales (siempre que sean de buena calidad) significa consumir gran cantidad de ácidos grasos y colesterol, lo que ayuda a la formación de las nuevas células del futuro bebé, lo quees estupendo, y además vitaminas liposolubles como las vitaminas A y D, presentes en las grasas e imprescindibles para el desarrollo del feto. De esta manera, si se consumen grasas, se eliminan o reducen al mínimo los carbohidratos rápidos (azúcar, galletas, dulces, pan, pasta, patatas e incluso cereales refinados) y se consumen más verduras, la necesidad de carbohidratos está cubierta y la de energía y otros nutrientes también. Un detalle importante tal vez sea el de la fruta, que debería consumirse preferiblemente sola, no abusar de ella, por sus carbohidratos, y nunca en zumos, ya que su absorción sería aún mayor.
Siguiendo con las propuestas de la fundación Weston Price, si se recomienda a la madre el consumo diario de una cucharada sopera de aceite de hígado de bacalao supondría la cantidad diaria recomendable de vitaminas A y D, además de Omega 3 y 6, todos ellos fundamentales para el bebé.
La otra recomendación habitual, la propuesta médica tradicional, es la de hacer 5 o 6 comidas a lo largo del día, de manera que los requerimientos nutricionales estén más repartidos y siempre cubiertos, en mi opinión es también una buena sugerencia, pero siempre controlando el no abusar de lo que antes llamé los carbohidratos rápidos. Para este caso el desayuno es especialmente importante pues los niveles de azúcar estará más descompensados por todas las horas transcurridas durante el sueño.
Pero ¿cómo saber que puedo estar sufriendo una diabetes gestacional?, en principio, si cuentas con un médico que te haga un seguimiento, te harán pruebas de sangre para saber que ésto no sucede, pero de todos modos existen síntomas habituales que pueden darte alguna pista de que hay un problema: cansancio, infecciones vaginales frecuentes, mucha sed y ganas de orinar más frecuentes, pérdida de peso a pesar de que aumente el apetito y otras más habituales como fatiga, visión borrosa o esa sensación de temblor que entra cuando uno se pasa demasiado tiempo sin comer.

tripa irene

El caso de la preeclampsia, (toxemia o hipertensión inducida por el embarazo), caracterizada por provocar tensión alta y retención de líquidos, y que comienza a aparecer durante la segunda mitad del embarazo, a pesar de ser una situación complicación rara durante el embarazo, se puede tratar básicamente tratándola como una hipertensión, siguiendo recomendaciones habituales, como la de beber mucho líquido (si es considerada una toxemia, el agua ayudará a eliminar las toxinas a través del riñón), preferiblemente que sea agua baja en sales, yo muchas veces recomiendo la marca aquarel por ser un agua de manantial que, además, ha sido filtrada, pero cualquier agua filtrada, desmineralizada o incluso el consumir agua destilada a lo largo de un día entero (solo un día) ayudará a aportar líquido al organismo para que pueda diluir y eliminar el exceso de toxinas. También la sal, yo siempre insisto en que el problema no es la sal, es el sodio que llevan los alimentos, debemos pensar que todos los alimentos llevan sodio, pero aparte los elaborados llevan un extra de sodio, alimentos como los embutidos y el jamón, los encurtidos (aceitunas, pepinillos, etc), las patatas fritas, etc, etc, a lo que hay que añadir que los aditivos que llevan los alimentos preparados también llevan sodio: si hablamos de glutamato, en realidad solemos hablar de glutamato de sodio, si es citrato, será citrato de sodio, etc, etc, incluso las bebida carbonatadas, es decir, los refrescos (colas, gaseosas, etc) lleban bicarbonato de sodio, las pastillas efervescentes funcionan a base de sales que también suben la tensión, y así podría tirarme el día. Hay que aprender a medir todo ese sodio que, inconscientemente, nos vamos tomando. Y añadiré una sola recomendación: infusiones (aunque también lo hay en cápsulas para quien no les guste) de olivo y espino blanco y comer ajo crudo, el ajo crudo ayuda a mejorar la circulación, previene calambres y mejora problemas de varices y de hemorroides entre otras cosas), estos tres elementos unidos, cada cual con su propio mecanismo de acción, ayudan de manera natural a regular la tensión sanguínea.

Con todo lo descrito solo quería mostrar una pequeña ayuda que podemos aportar al embarazo a través de la alimentación, aún existen otras muchas dolencias y problemas, bien provocados por los cambios hormonales o por los requerimientos que esta etapa de la vida pueden conllevar así como también existen muchos remedios y tratamientos naturales a los que podemos recurrir sin necesidad de recurrir a los medicamentos o incluso al médico.

Si me mandáis sugerencias o me comentais casos particulares haré por escribir una segunda parte recopilando algunas otras de estas situaciones provocadas por el embarazo. Un abrazo a todas/todos.