porqué es importante aprender más sobre alimentación saludable – estadisticamente hablando

Viendo un video sobre Hans Rosling, estadista y médico sueco (recomiendo que echen un vistazo a sus charlas porque están pensadas para que tomemos más consciencia del mundo en que vivimos: don´t panic, la lavadora mágica, nuevas percepciones acerca de la pobreza, etc), llegué a la evidente conclusión de que para poder concienciar y demostrar a la gente la importancia de aprender a comer y llevar una alimentación más sana la estadística sería un recurso realmente importante, y es por ello que quiero recurrir a este artículo para intentar demostrar que existe un problema, que esa pirámide poblacional por la que todos están tan preocupados está a punto de volver a cambiar y de que, si no cambiamos nuestra forma de pensar realmente, dentro de menos de 50 años se podrá vivir muy bien, pero que muy bien, en este planeta, porque la población habrá mermado de un modo tan sorprendente que ya habrá sitio para los que sigan vivos, solo que esos que sigan vivos serán sola y exclusivamente los que hayan sido capaces de llevar una vida saludable. Veámoslo….

Los puntos a tratar:

  • Hans Rosling plantea que para 2050 la población mundial ascenderá hasta unos once billones de habitantes antes de estancarse, y que ése será el punto de inflexión a partir del cual la población irá reduciéndose hasta alcanzar un nivel más o menos estable, digamos que lineal.
  • La gran preocupación en la actualidad se centra en que la cantidad de nacimientos hoy día ya es menor que la cantidad de muertes, esta situación supone que en los años venideros la población anciana será mayor que la población joven, o dicho de otro modo, que mientras el rango de edad mayoritario de población rondaba entre los 25 y los 29 años en 2001, en 2015, ese rango mayoritario se encuentra entre los 35 y 44 años, es decir que la población tiende a envejecer.

Poblacion España 2015

  • Para más inri, la falta de puestos de trabajo en España ha creado un nuevo e importante conflicto generacional: la gente joven tiende a irse al extranjero, la población jubilada se equipara ya a la población trabajadora, lo que supone que el capital generado para que la población trabajadora pague las pensiones de los jubilados se hace cada vez menor y más difícil de hacer sostenible dicha situación, por si fuera poco el gobierno peca utilizando ese capital que debiera ser sagrado, intocable, reduciendo lo que dan en llamar la “bolsa de las pensiones”, pero eso es otra historia…

Y sin embargo mis observaciones me llevan por otros derroteros de lo más significativos….

  • A pesar del continuo aumento de la esperanza de vida, y en especial en España donde según todos los estudios ronda por los 81 años y sigue creciendo, sin embargo va creciendo en la misma línea (no quisiera usar ese término de “exponencial”) el número de enfermedades que llamaré “de nueva generación”, enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide o el ELA, o enfermedades asociadas a la edad (¿??) como son el Parkinson, Alzheimer, etc, aparte del creciente número de alergias a nivel de toda la población o lo común que se nos hace ya el tener tensión, colesterol o azúcar altos, a toda esta situación actual se le asigna un término de lo más peculiar conocido como el de “enfermos verticales”, es decir, toda esa población que sin estar en cama (enfermos horizontales) no se pueden considerar exactamente sanos y depende en mayor o menor medida de una o varias pastillitas para seguir funcionando en el día a día. Hago mención a esto porque lo considero una causa que debe provocar el recortar la esperanza de vida. ¿de verdad nos creemos que por tomar pastillas vamos a vivir más años? Quien se lo crea es que está mal de la cabeza.
  • Haciendo una comparación con el experimento citado en un post anterior acerca de los gatos de Pottenger, y haciendo una extrapolación de los síntomas aparecidos en las últimas generaciones de gatos, podemos observar como hoy día se dan cada vez más casos de futuras madres con problemas de fertilidad, niños cada vez con más alergias, problemas respiratorios o con patología de piel como dermatitis atópica u otras, así como el uso cada vez más frecuente de ortodoncias. Todos estos datos, que podemos comparar con el crecimiento de clínicas dentales y de fertilidad o el aumento de recetas de antihistamínicos, por poner algunos ejemplos, son exactamente iguales a los observados en el experimento de Pottenger, tanto que casi da miedo, tanto que cabe pensar que cada vez será más improbable una próxima generación.
  • Por último ya se van generando informes y alertas acerca de cómo ese incesante crecimiento de la esperanza de vida parece haber llegado a su fín, hay científicos que lo atribuyen en gran medida a nuevas generaciones obesas, pero para muestra un botón: “en su día también advertía la Organización Mundial de la Salud. Margaret Chan, directora general de la organización, fue tajante al afirmar quela generación actual “podría ser la primera en mucho tiempo en tener una esperanza de vida menor que sus padres”. La Escuela de Sanidad Pública de Harvard lo demostraba en el último estudio que publicaron el septiembre de 2010. Estuvieron 20 años recogiendo datos para llegar a la conclusión de que “el sobrepeso a mediana edad puede reducir en un 79% la posibilidad de tener una vida larga y sana”.
  • Yo, sin embargo no necesito irme tan lejos para saber que esta realidad está asociada a la pésima combinación de administración irresponsable (en lo que a educación para la alimentación se refiere), permisividad a la industria alimentaria, falta de conocimiento social sobre este campo, tratamientos agresivos sobre las verduras, los animales de cría y la elaboración de alimentos elaborados (llámese abuso de plaguicidas, antibióticos, tratamientos industriales y químicos, etc.) y economía restrictiva, que nos hace comprar los alimentos en base a su precio, no a su calidad.

 

Conclusión de todo esto: si no nos aplicamos el cuento, si no empezamos a educarnos, y no solo en alimentación, también en conciencia social y medioambiental, si no empezamos a cambiar nuestra escala de valores, y si no somos más críticos sobre los alimentos que compramos a la hora de ir al mercado o al supermercado, los resultados tal vez no los suframos demasiado nosotros, pero ¿y nuestros hijos e hijas?¿realmente tendrán oportunidad de participar en este tablero de juego?, el futuro está más cerca de lo que parece.

Las razones que atribuyen al aumento de la esperanza y de la calidad de vida, al menos en lo que respecta al mundo en que nosotros tenemos la fortuna de vivir, las suelen centrar en los avances médicos y tecnológicos, en la democracia, en el crecimiento agrícola y ganadero en todo el planeta, en la globalización, como dato de referencia acerca de las cinco cosas más necesarias en cualquier lugar del planeta según la OMS: si se eliminaran lo que consideran los cinco principales factores de riesgo para la salud, que son: la malnutrición infantil, el sexo no seguro, la falta de agua potable y saneamiento, el consumo de alcohol y la tensión alta, se lograría aumentar la esperanza de vida con facilidad.
¿puedes decir que donde vives se han eliminado esos cinco  puntos? Pero ¿crees que es suficiente con esos cinco puntos o agregarías algo más?

Por mi parte opino que el recuperar una alimentación más sana y consciente ya permite lograr un avance muy importante, sumado a los puntos antes citados, que tampoco son ninguna tontería. Ahora tú decides qué camino quieres seguir. En mi caso, como suelo decir a quienes me escuchan hablar sobre alimentación: yo siempre gano: si me escuchas y quieres cuidar de tu alimentación, de tu cuerpo y de tu mente, porque yo me sentiré satisfecho, por lo que haya podido aportar, y si no lo haces y acabas enfermo, bueno, en la farmacia estaré esperando para venderte las pastillas que el médico te recetó, y ganando dinero.

Eso es lo más triste, gano más dinero por la gente enferma que por la sana, aunque la salud de verdad me da mucha más satisfacción, de modo que lo que necesito es encontrar una manera de conseguir que, logrando que la gente esté sana y permanezca así, yo pueda vivir con desahogo, sería todo un logro.

Notas  y estadísticas interesantes para que saques tus propias conclusiones:

evolucion-piramide-poblacional-españa

Uno de los primeros estudios que pronosticaban un posible descenso en la esperanza de vida fue el publicado en el ‘New England Journal of Medicine’ en 2005. Apuntaba como causa del descenso de la esperanza de vida la epidemia de obesidad entre niños, lo que provocaría una reducción de entre 4 y 9 meses en la esperanza de vida.

Según otro informe la media puede variar enormemente según la situación social. “Entre los más ricos y los más pobres de una misma ciudad puede haber una diferencia en la esperanza de vida de 20 años”, alertan los expertos que  nos invitan a reflexionar ante tales situaciones.
Estas diferencias se extrapolan a niveles mayores. Diferencias abismales y aterradoras entre países ricos y pobres. En Japón, la esperanza de vida llega a los 82,6 años, y en Mozambique, tan sólo hasta los 42,1.

Nota final:pPoblación total en España a Julio de 2016 según censo del INE: 46.468.102 habitantes

ALIMENTACIÓN Y ESPERANZA DE VIDA EN HOMBRES Y MUJERES EN ESPAÑA

NOTA: se entiende por Esperanza o Expectativa de vida a la media de la cantidad de años que vive una determinada población (en el caso hombres o mujeres en España) y durante un cierto período.

¿Cuantas personas se han preguntado porqué las mujeres viven más que los hombres?
La esperanza de vida en 2015 en España es de 86 años en mujeres y de 80 años en hombres, lo que significa una diferencia de seis años más de vida. ¿porqué viven más las mujeres que los hombres? La respuesta más habitual es que las mujeres “SE CUIDAN” más que los hombres.
Siguiente pregunta: ¿qué significa que “se cuidan” más?, una pregunta curiosa, al parecer cuidarse no significa echarse cremas antiarrugas ni hacer gimnasia, ni tomar el sol, aunque puede ser que influyan, lo más importante vuelve a estar en la alimentación.
Ahora bien, qué clase de alimentación puede hacer que la vida de una mujer se alargue hasta seis años más su vida… hagamos un pequeño análisis…
Hagamos el siguiente planteamiento: una pareja viven conjuntamente, preparan una comida más o menos saludable, pero ella debe ausentarse durante una semana, ¿qué hace él?, aquí cada uno podrá dar su propia opinión, pero si hago un pequeño esbozo de la situación más habitual podría ser algo así: él compra unas pizzas congeladas, queso, embutidos y unas cuantas porquerías para picotear, es lo que dicen que hacen los “rodriguez”. La forma de actuar es algo así como voy a tomarme unos días de vacaciones (o de libertad), de modo que me voy a desmadrar y a comer lo que me da la gana. Este ejemplo es solo una situación puntual de lo que harían la mayoría de los hombres si el preparar la comida dependiese de ellos.
Ahora demos la vuelta a la historia… él es un ejecutivo que viaja mucho y ella se queda en casa con frecuencia, a la hora de preparar su comida no se plantea tanto “voy a comer lo que quiera” sino algo muy diferente, las mujeres, a la hora de comer, piensan de otra manera, si pensamiento posiblemente sería algo así como “voy a prepararme una comida nutritiva y saludable”.
¿no es curiosa la forma tan peculiar que tenemos de pensar hombres y mujeres? Los hombres son incapaces de plantearse ayunos o dietas, las mujeres son propensas a intentar infinidad de dietas que no siempre dan resultado pero que, sin embargo, son muy útiles para ayudar a que el cuerpo pueda eliminar toxinas y funcionar mejor. El ayuno también es un modo muy saludable de eliminar esas toxinas y hacer que el hígado trabaje mejor.
Profundizemos un poco más: ¿qué comen hombres y mujeres? Las mujeres suelen ser más aficionadas a las verduras, ensaladas, etc, los hombres tienden a demandar más proteínas, como es el caso de la carne o el pescado. Aquí hay quien dirá que las mujeres son más propensas a los dulces, a los helados, a alimentos grasos, pero esos alimentos tienden a convertirse en culpa, culpa que vuelve a convertirse en más dietas y ayunos. Divertido ¿verdad?
Según algunos artículos las mujeres desarrollan problemas cardiovasculares diez años más tarde que los hombres, pero ¿porqué se desarrollan problemas cardiovasculares?, pues por lo general, una vez más, estos problemas suelen estar bastante relacionados con la alimentación. Las mujeres comen a la plancha, los hombres comen más frito.
Estoy seguro que la fisiología de la mujer es más resistente que la del hombre, que la diferencia hormonal condiciona, que incluso su genética las hace más resistentes, con sus dos cromosomas XX, pero por mucho que eso pueda influir, seguro que la alimentación y su equilibrio emocional tienen más influencia en su calidad de vida y en su esperanza de vida que hormonas y genética, porque nada influye tanto como lo que aportamos a nuestra vida, día a día, y de eso saben más las mujeres que los hombres.
SIN EMBARGO la cosa no acaba aquí, ya que hay que contar con más variables, variables con las que aún no hemos contado y que pronto empezarán a dar sus resultados…
Debemos pensar que esas mujeres que mueren a la edad de 86 años (edad media de esperanza de vida en mujeres actualmente) son mujeres que nacieron entre 1920 y 1930, una época en que aún si se utilizaban aditivos en la alimentación, donde la industria alimentaria estaba en pañales y conceptos como comida rápida, o como teléfono móvil o internet, no eran ni siquiera imaginables. Pero cuando la población que nació a finales del siglo XX, que conoció la era de la tecnología pero apenas si pisó la alimentación casera ya casi en vías de extinción, llegue a los 86 años ¿realmente tendrán la calidad de vida que tienen hoy nuestras abuelas? O tal vez ni siquiera lleguen a los 60 ¿quién sabe?, yo abogo porque la esperanza de vida de la que tanto presumen empezará a disminuir a partir de 2025 o 2030, que la causa será una notable intoxicación en nuestros cuerpos y que solo aquellas personas que hayan sido capaces de tener el sentido común suficiente como para haber sabido valorar una adecuada alimentación llegarán a sus 80 años con una buena calidad de vida y con una mínima necesidad de recurrir a medicamentos para ayudar a soportar los achaques que puedan llegar a tener.
¿pretenciosa predicción?, bueno, en diez años lo veremos, no queda tan lejos.