Ayuno, algunas reflexiones – MUY INTERESANTE

Recientemente he podido ver un video de youtube acerca del ayuno, un TED del trabajo de Mark Mattson (para que sirva de información a todo el mundo, TED, siglas de Tecnología, Entretenimiento, Diseño, es una organización que se dedica a difundir ideas valiosas, y para ello realizan eventos anuales a los que invitan a pensadores y emprendedores importantes. Por otro lado Mark Mattson es un investigador del Instituto Nacional del Envejecimiento, un organismo del area de Sanidad de los Estados Unidos, que ha dedicado parte de su trabajo al estudio del ayuno) donde se habla de algo que empieza a extenderse como una moda, unaforma de dieta, lo que se ha dado en llamar ayuno intermitente, lo que, por otra parte, se plantea para algunos autores más como una forma de vida.

   MARK MATTSON SOBRE EL AYUNO

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Tal vez el comentario más atrayente para mí haya sido éste: “la ruptura de los ciclos naturales de ayuno-alimentación probablemente esté detrás de muchas enfermedades crónicas y degenerativas que encontramos en el mundo moderno, ..”

Se nos plantea el que realizar un ayuno ocasional cada X días (un día a la semana o cada dos semanas por ejemplo) no solo supone una restricción calórica que ayuda a quemar las calorías en exceso que acumula nuestro cuerpo y una reducción del peso corporal y los niveles de colesterol malo y de triglicéridos (entre otras cosas) sino que puede, además, prolongar nuestra vida y mejorar nuestra salud.

Una vez explicado ésto haré un par de comentarios personales que me parecen curiosos:

1 – Siempre se ha atribuido a las mujeres la capacidad de alcanzar una mayor esperanza de vida que los hombres (es decir, tardan más en morir), lo que atribuyen básicamente a su naturaleza fisiológica, sin embargo yo lo plantearé de otro modo más peculiar:

La menstruación es, lógicamente, una característica puramente fisiológica de la mujer, característica que supone, entre otras cosas, el obligar a su cuerpo a hacer un esfuerzo extra que no sufre el cuerpo masculino, esto es, no solo pierde una importante cantidad de sangre que debe volver a fabricar sino que esta situación supone: primero el eliminar de forma indirecta un montón de toxinas que pueda haber acumulado su cuerpo, y segundo, que el sobreesfuerzo le hace consumir gran parte de calorías y de masa corporal para desempeñar el trabajo de regeneración, dicho en otras palabras: como sin quererlo una menstruación es algo comparable a un medio ayuno.

2 – Como curiosidad añadida a esta situación podemos ver que a lo largo de casi toda la historia a la mujer se le han impuesto unos cánones de belleza que la han obligado a guardar no solo un aspecto particular en lo que a moda se refiere sino también a guardar una determinada forma física. Para muchas mujeres eso de hacer dieta es toda una tortura, un sacrificio cruel, y sin embargo, de una forma casi impuesta y como consecuencia de sus cuidados, de sus dietas (eso en los más de los casos, porque también he visto casos de dietas dañinas hasta lo inimaginable, como aquellas donde solo se consumen proteinas -Atkins?-) están ayudando a cuidar no solo su cuerpo sino también su salud.

Es decir, las mujeres viven más porque se cuidan más y porque su propia naturaleza les obliga a cuidarse más. Una cosa más de las muchas que tenemos que aprender de ellas.

Volviendo a la cuestión de los ayunos intermitentes, también es frecuente usar algo así como seudo-ayunos, que es el caso de esas famosas dietas de las que tanto hablan muchas mujeres, la dieta del melón, la dieta de la uva, etc. En realidad no es más que otra forma menos traumática de pasar ese día de descanso para nuestro cuerpo, ya que la mayoría de las frutas tienen la característica de asimilarse muy rápidamente por el cuerpo, podemos dedicarnos un día entero a comer un tipo de fruta determinada, repitiendo moderadamente (tampoco es cuestión de estar comiendo todo el día sin parar) para saciar nuestro apetito y no agotar a nuestro aparato digestivo, que lo procesará rápida y fácilmente y volverá a dejar a nuestro cuerpo seguir con su trabajo de limpieza y curación (es frecuente oir llamar a estas dietas como depurativas).

Para remate recojo parte de las conclusiones de Mattson acerca de su trabajo acerca del ayuno: el ayuno durante uno o dos días a la semana puede ayudar a mejorar la condición de personas que sufren enfermedad de Alzheimer y Parkinson, ya que el detener esa ingestión contínua de alimentos activa mecanismos de protección en el cerebro frente a los efectos de trastornos neuro-degenerativos.

Para mí el que sepamos qué comemos y cómo comemos es muy importante, pero como podéis ver igual de importante es el no comer. De hecho cuento con conocidos higienistas que siguen como sencilla cura de recuperación frente a un resfriado u otra dolencia menor un ayuno de dos o tres días y me aseguran que no existe cura más económica, no gastan en medicinas, no gastan en comida y cuando terminan se encuentran mejor que antes ¿se puede pedir más?

Un par de datos más para los interesados en el tema:

Otro planteamiento también utilizado es lo que han dado en llamar la dieta de 8 horas, (existe un libro con este título “la dieta de 8 horas”, de David Zinczenko y Peter Moore) es el de restringir nuestros horarios de alimentación entre determinadas horas del día y respetar las horas restantes para que el cuerpo procese el alimento y descanse del esfuerzo que supone nuestra alimentación para poder eliminar mejor las toxinas acumuladas y depurarse. En mi opinión lo ideal es no cenar o cenar muy temprano, de manera que sumamos las horas previas a las de sueño, con lo que podemos hacer más de 8 horas y entraremos en el horario perfecto para una mejor eliminación del cuerpo. Hay quien prefiere el no desayunar, pero yo pienso que no es la opción más acertada porque el desayuno aporta un empuje de vitalidad muy útil para la mañana y porque si se respetan unas horas sin comer antes de acostarse descansamos mejor y no nos levantaremos con los ojos hinchados, dolores de cabeza y otras molestias habituales cuando se tiene el mal hábito de acostarse inmediatamente después de cenar. Una vez más solo puedo aconsejar una cosa: observación, observad cuando hagáis cosas parecidas, si os levantáis más cansados o más descansados.

Conclusión: poner nuestra consciencia en el comer (y en el “no comer”) nos sirve para cuidar nuestro cuerpo y eso significa alargar nuestra vida y mejorar su calidad, es decir, tener una mejor salud. Un saludo a todos.